La Oficina de Naciones Unidas para la droga y el delito estima que hay privadas de libertad en el planeta del orden de 11,7 millones de personas en unas 30 mil prisiones distribuidas por todo el planeta.
Una prisión, en definitiva, son unas instalaciones cuyo objetivo es la rehabilitación de forma previa a la liberación de la persona y para ello persigue que nadie pueda entrar, ni salir, sin previa autorización, a tal fin, además de sistemas de seguridad, no siempre infalibles, cuenta con zonas de recreo, patios, celdas, biblioteca, hospital, zona de trabajo, gimnasio, talleres, zona administrativa, etc.
¿Pero, existen prisiones con fincas de olivar y almazaras en su interior?
Existen tres tipos de prisiones que produzcan aceite, aquellas que tienen los olivos fuera, y la almazara fuera, y los presos salen fuera a cultivar la explotación, y por consiguiente a molturar sus aceitunas, por otro lado, tenemos aquellas prisiones que producen aceite de oliva, en las cuales el olivar está dentro de la prisión, pero está fuera la almazara, es decir, se cultiva el olivo de forma cautiva, y se produce el aceite de oliva fuera, por ellos mismos, pero en una almazara externa, y aquellas, que, no solo tienen dentro los olivos, también ostentan una almazara en su interior, lo cual permite obtener aceites de oliva, hasta a veces premiados, comercializarlos, etc.
De la tercera categoría tenemos las siguientes:
- La Prisión de Gorgona (Italia): Es probablemente el caso más famoso. Situada en una isla, cuenta con un frantoio (almazara) donde los internos procesan aceitunas de la variedad única Bianca di Gorgona. Los reclusos participan en todo el ciclo, desde el cuidado de los olivos hasta el marketing y la venta.
- Prisión de Foca (Turquía): Esta «Prisión Abierta» en Esmirna añadió una instalación de procesamiento de aceite de oliva a su programa de cultivo para fortalecer la capacitación laboral de los presos.
- Centro de Entrenamiento Cadell (Australia): Esta prisión agrícola en el sur de Australia no solo cultiva olivos, sino que produce y vende su propio aceite de oliva virgen extra (galardonado de forma reciente). Los beneficios se reinvierten en la maquinaria de la propia instalación,
- Prisión de Sollicciano (Italia), cuenta con su propio olivar en La Toscana, y un sistema de elaboración de aceite por presión, en el recinto los propios presos llevan a cabo la explotación, recolección y elaboración de aceites de oliva, igualmente, cuentan con una bodega de vinos y viñedos.
Existen muchos más ejemplos en el planeta, pero hemos querido recoger estos, no obstante, igualmente existen prisiones especializadas en elaboración de pasta, anchoas, zumos, vinos, etc. en definitivas iniciativas constructivas para emplear posiblemente lo que más sobra tras los muros, tiempo.
