Esta es la conclusión a la que llegó el Dr. Hugo Moser, un prestigioso neurólogo del Instituto Kennedy Krieger y de la Universidad Johns Hopkins, junto a su equipo de investigadores. Una formula con el 80% de AOVE funciona como preventivo, el aceite demostró ser altamente eficaz para prevenir o retrasar la aparición de síntomas neurológicos severos únicamente cuando se administra a niños con el gen de la adrenoleucodistrofia (ALD) que todavía son asintomáticos y presentan una resonancia cerebral normal.

Una historia real

El Diagnóstico Devastador (1984) La historia comienza con Lorenzo Odone, un niño de cinco años brillante y bilingüe que vivía con sus padres, Augusto y Michaela Odone, en Washington D.C. Tras regresar de vivir tres años en las islas Comoras (África), Lorenzo empezó a mostrar cambios bruscos de humor, problemas de equilibrio y pérdida de audición.

En la primavera de 1984, los médicos le diagnosticaron Adrenoleucodistrofia (ALD), una enfermedad genética extremadamente rara y ligada al cromosoma X que solo afecta a los varones. La ALD provoca que el cuerpo no pueda descomponer los ácidos grasos de cadena muy larga (VLCFA). Estos se acumulan en la sangre y destruyen la mielina (la capa protectora de las neuronas), desconectando el cerebro. Los médicos les dijeron que Lorenzo se volvería ciego, sordo y paralítico, y que moriría en un plazo de dos años. No había cura ni tratamiento. La Rebelión de los Padres Augusto (un economista del Banco Mundial) y Michaela se negaron a aceptar la sentencia de muerte de su hijo. Al ver que la comunidad médica internacional no ofrecía soluciones y que los ensayos clínicos con dietas estrictas fracasaban, decidieron estudiar bioquímica por su cuenta.

Pasaron días y noches enteras en la biblioteca médica del Instituto Nacional de Salud (NIH). Descubrieron que el cuerpo humano produce estos ácidos grasos dañinos mediante una enzima, y que si se «engañaba» a esa enzima con otras grasas inofensivas, se podría frenar la producción de la grasa tóxica.  El Descubrimiento del Aceite (1986)Tras organizar un simposio internacional financiado por ellos mismos que reunió a los mejores científicos del mundo, los Odone diseñaron una terapia: una mezcla de ácidos grasos purificados.  Primero probaron con ácido oleico (derivado del aceite de oliva). Redujo los niveles de grasa tóxica a la mitad, pero no fue suficiente. Tras meses de búsqueda, encontraron que añadir ácido erúcico (derivado del aceite de colza) completaba el bloqueo. El problema era que el ácido erúcico en estado puro era considerado tóxico para los humanos.

Los Odone recorrieron decenas de laboratorios hasta que un anciano químico británico, Don Croker, aceptó el reto en Inglaterra y logró destilar una versión segura y ultra-purificada.El Milagro y el Legado (1986-2008) En diciembre de 1986, le administraron la mezcla por sonda a Lorenzo. En pocas semanas, los niveles de ácidos grasos tóxicos en su sangre cayeron a niveles completamente normales. Aunque Lorenzo ya había sufrido daños neurológicos severos antes de tomar el aceite (lo que le impidió recuperar el habla o la movilidad total), la enfermedad se congeló por completo. Lorenzo Odone desafió todos los pronósticos médicos: no murió a los 7 años, sino que vivió hasta los 30 años, falleciendo en mayo de 2008 debido a una neumonía. Los padres crearon la fundación The Myelin Project y revolucionaron la neurología. Hoy en día, su aceite se administra de forma preventiva a niños que nacen con el gen de la ALD, salvándolos de desarrollar los síntomas y permitiéndoles tener una vida completamente normal.

¿Cuál es la mezcla exacta?

La mezcla exacta de «El aceite de Lorenzo» es una proporción de 4 partes de trioleato de glicerol y 1 parte de trierucato de glicerol (una relación matemática exacta de 4:1). Esta combinación médica está compuesta por las formas de triglicéridos de dos ácidos grasos específicos de tipo omega-9: 80% de Ácido Oleico (extraído y purificado a partir del aceite de oliva). 20% de Ácido Erucic (extraído y purificado a partir del aceite de colza o nabina).

¿Cómo funciona científicamente en el cuerpo?

El objetivo de esta proporción tan específica no es curar el daño ya existente, sino actuar como un inhibidor competitivo. La mezcla engaña a las enzimas del cuerpo saturándolas, lo que bloquea y frena la producción de los ácidos grasos de cadena muy larga (VLCFA) que destruyen la mielina del cerebro en los pacientes con ALD.

Estudio original