Una de cada cuatro almazaras que hoy existen en España y Portugal podría no sobrevivir a la próxima década. El estudio que anticipó este escenario se convierte ahora en un libro que identifica quiénes son vulnerables, por qué y, sobre todo, qué pueden hacer para evitarlo.

No todas las almazaras que hoy están molturando tendrán sitio en la oleoindustria de 2036.

Esta es, probablemente, la conclusión más inquietante de la investigación que ha dado lugar al libro La almazara en la Península Ibérica y sus rasgos, cualidades y atributos para la supervivencia, cuyos autores y coordinadores son Juan Vilar y Sergio Caño, junto al resto del equipo de VILCON. El estudio estima que, si continúa el actual proceso de concentración y búsqueda de eficiencia, 603 almazaras desaparecerán, cerrarán o terminarán integrándose durante la próxima década: 472 en España y 131 en Portugal. Hablamos de aproximadamente el 27% de las 2.219 almazaras actualmente existentes en la Península Ibérica.

Y no se trata de una predicción basada únicamente en la evolución de los precios del aceite. El problema es estructural.

Cosechas cada vez más variables, incremento de los costes de producción, energía, personal, inversiones tecnológicas, dificultad para captar mano de obra y una competencia creciente por la aceituna están modificando las reglas del juego. Según la investigación, una almazara ibérica necesita actualmente alrededor de 1,3 millones de kilos adicionales de aceituna cada año para alcanzar su equilibrio económico en el nuevo escenario de costes.

Pero esa aceituna adicional no existe para todos. Y ahí comienza la verdadera amenaza. LA “SELECCIÓN NATURAL” YA HA COMENZADO

En campañas cortas, las instalaciones más eficientes, profesionalizadas y dimensionadas necesitan asegurar suficiente materia prima para mantener su estructura productiva. Para conseguirla competirán con las almazaras de su entorno. El crecimiento de unas puede significar inevitablemente la pérdida de volumen de otras. Es lo que el estudio define como una auténtica “selección natural económica”. De hecho, la concentración ya resulta visible. En Portugal, solo ocho almazaras molturan aproximadamente el 46% de la aceituna, mientras que en España existen instalaciones capaces de producir hasta 60 veces la media nacional. Otro de los análisis derivados de la investigación estima que, en apenas cinco años, unas 85 almazaras podrían llegar a molturar el 40% de toda la aceituna producida entre España y Portugal.

El fenómeno ha llamado la atención de algunos de los principales medios de comunicación nacionales:

EL PAÍS lo resumía recientemente con una advertencia difícil de ignorar: El desafío de las almazaras: o concentran la oferta o están abocadas al cierre.

EL ESPAÑOL–Invertia titulaba: Más de 600 almazaras van a tener que cerrar en la próxima década en la Península Ibérica, destacando que aproximadamente una de cada cuatro instalaciones actuales está amenazada por la pérdida de competitividad y eficiencia.

elEconomista, en su artículo «Un recorrido por el presente y futuro de las almazaras en España» ha dedicado la clasificación en tres grupos de valoración de vulnerabilidad, alta, media y baja..

La Razón recogía igualmente la previsión de más de 600 desapariciones y advertía de que el sector está obligado a avanzar hacia una mayor concentración de la oferta.

ABC Agrónoma hablaba directamente de selección natural”.

Incluso otros grandes medios como RTVE están poniendo el foco sobre la transformación del mercado internacional del aceite de oliva y la aparición de nuevos flujos de aprovisionamiento y competencia. En los cuatro primeros meses de 2026, España importó cerca de 90.000 toneladas de aceite de oliva, procedentes fundamentalmente de Túnez, Portugal, Marruecos, Italia y Egipto.

Todo apunta en la misma dirección: la estructura industrial que ha funcionado durante las últimas décadas no garantiza la supervivencia durante las próximas.

UNA REESTRUCTURACIÓN DE TODA LA OLEOINDUSTRIA

Estamos entrando en una nueva fase que puede definirse como una reestructuración de la oleoindustria ibérica: un proceso de concentración, integración, especialización y mediante el cual la actividad tenderá progresivamente hacia las empresas capaces de combinar escala, eficiencia industrial, tecnología, gestión profesional, capacidad financiera, estrategia comercial y acceso suficiente a materia prima. Algunas almazaras crecerán. Otras tendrán que integrarse. Algunas deberán especializarse y diferenciar radicalmente su modelo. Y otras, si continúan haciendo exactamente lo mismo que hasta ahora, desaparecerán.

La almazara en la Península Ibérica y sus rasgos, cualidades y atributos para la supervivencia transforma la investigación en un manual práctico de diagnóstico y estrategia, estructurado en diez capítulos, para identificar qué hace vulnerable a una almazara y qué herramientas, políticas y decisiones pueden aplicarse para reducir ese riesgo. La obra ha sido desarrollada a partir de la investigación realizada por el Aula Universitaria Oleícola Innova, promovida por la Universidad Internacional de Andalucía, Sede Antonio Machado, y el Grupo Oleícola Jaén, y cuenta con el patrocinio de IMS Control Industrial y FOSS.

Darwin y Herbert Spencer explicaron que los entornos cambiantes no premian necesariamente al más grande ni al más antiguo, sino a quien mejor consigue adaptarse. La oleoindustria ibérica se enfrenta ahora a su propia selección.

LA PREGUNTA NO ES SI HABRÁ UNA REESTRUCTURACIÓN. LA PREGUNTA ES EN QUÉ LADO QUEDARÁ SU ALMAZARA.

Esperar también es una decisión. Mantener el mismo volumen, la misma estructura de costes, el mismo modelo de gestión y la misma estrategia mientras el resto del sector cambia puede ser, precisamente, la decisión más peligrosa. Por eso, cualquier almazara, cooperativa o grupo oleícola que pretenda continuar operando durante la próxima década debería conocer hoy cuál es su nivel real de vulnerabilidad, qué posición ocupa frente a sus competidores y qué decisiones debe adoptar antes de que sean otros quienes condicionen su futuro.

Desde VILCON estamos trabajando precisamente en ese diagnóstico: analizar dónde se encuentra cada empresa, identificar sus factores de riesgo y determinar qué estrategia debe seguir para crecer, integrarse, especializarse o reforzar su posición competitiva. ¿Está su almazara entre las que permanecerán? ¿Quiere conocer la situación real de su empresa?

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Porque cuando más de 600 almazaras están en riesgo de desaparecer, la peor estrategia posible es pensar que siempre serán las demás.

El proceso ya ha comenzado. La cuestión es quién estará preparado para sobrevivir.