La protagonista fue una mujer italiana de 60 años, y el eminente médico el reputado neurocirujano Dr. Roberto Trignani, en la Azienda Ospedaliero Universitaria de lle Marche, situada en la ciudad costera de Ancona, región de las Marcas, Italia.
Pero antes de nada, necesitamos saber cómo eran esas 90 aceitunas a la escolana, toda una joya gastronómica tradicional de la región italiana de las Marcas, que consiste en unas aceitunas verdes gigantes que primero se deshuesan, y posteriormente servirán para envolver una pequeña porción compacta de relleno elaborado con tres carnes, de ternera, cerdo y pollo; cocinadas con vino blanco, y mezcladas con huevo y queso parmesano, logrando de este modo recuperar la forma redonda original; tras ello se rebozan con harina, huevo batido y pan rallado, para finalmente freírse en aceite de oliva virgen extra, hasta conseguir que quede dorada, crujiente y jugosa. aceitunas rellenas rebozadas, en definitiva, todo un lujo gastronómico.
La paciente tenía un tumor alojado en el lóbulo temporal izquierdo. Esta es una zona sumamente delicada del cerebro que se encarga de procesar el habla, la memoria y, de manera muy importante, los movimientos rápidos y complejos del lado derecho del cuerpo, incluidas las manos.
El quirófano se convirtió temporalmente en una cocina esterilizada. El equipo médico, compuesto por un total de 11 profesionales (incluyendo cirujanos, enfermeros, anestesistas y una psicóloga). Se preparó un espacio justo al lado de la camilla, emulando una mesa de cocina con los ingredientes necesarios, bajo estrictas medidas de higiene, para elaborar 90 Aceitunas a la Escolana. Mientras la cabeza de la paciente estaba fija y los cirujanos operaban expuesto su cerebro, ella estaba tranquilamente preparando este exquisito aperitivo.
Si el cirujano corta apenas un milímetro de tejido sano por error, la paciente podría quedar sin habla o perder la movilidad fina de su mano. Para evitarlo, el Dr. Trignani necesitaba una actividad que requiriera una altísima coordinación motora de las manos en tiempo real. Al hablar con ella en las consultas previas y saber que le apasionaba la cocina, el médico le propuso preparar aceitunas rellenas a la ascolana, un manjar de su región.
El transcurso de la operación: “coordinación plena”
La intervención completa duró dos horas y media, pero la fase crítica en la que la paciente estuvo rellenando las aceitunas tardó menos de una hora. Con una destreza impecable, la mujer fue deshuesando las aceitunas, metiendo el relleno de carne, dándoles forma, pasándolas por la harina, el huevo y finalmente el pan rallado. Mientras ella avanzaba, la psicóloga del equipo conversaba activamente con la mujer, pidiéndole que explicara la receta paso a paso y los requerimientos de la misma.
El Dr. Trignani explicó que monitorizaban la destreza de sus dedos: «cualquier ralentización o titubeo al hablar, nos habría hecho ver que tocábamos una zona de riesgo en el cerebro, permitiéndonos rectificar a tiempo las incisiones».
En los 60 minutos que duró su tarea, la mujer preparó de manera perfecta exactamente 90 aceitunas rellenas. El tumor fue extirpado con éxito total y sin ninguna secuela neurológica.
El Dr. Roberto Trignani es reconocido en el mundo de la medicina precisamente por romper esquemas con la técnica de la craneotomía despierta.
Ocurrió en junio de 2020 en el hospital público Ospedali Riuniti de Ancona, en la región italiana de las Marcas.