George Clooney no solo ha sido considerado durante décadas uno de los grandes galanes de Hollywood. En 2017, un análisis realizado por el Centre for Advanced Facial Cosmetic and Plastic Surgery de Londres concluyó que su rostro alcanzaba un 91,86 % de correspondencia con la denominada Golden Ratio o proporción áurea. Este método aplica mediciones matemáticas a diferentes rasgos faciales —ojos, nariz, labios, mandíbula, barbilla y forma del rostro— para valorar su equilibrio y simetría.
Mucho antes de aquella evaluación matemática, la revista People ya había reconocido su atractivo en dos ocasiones. Clooney fue elegido “hombre más sexy del mundo” en 1997 y nuevamente en 2006, convirtiéndose entonces en la segunda celebridad que recibía dos veces esta distinción.
Sin embargo, lejos de los focos, las alfombras rojas y el estilo de vida asociado a Hollywood, el actor ha encontrado en la agricultura una forma mucho más sencilla y familiar de entender la vida.
En 2021, George Clooney y su esposa, la abogada Amal Clooney, adquirieron Domaine du Canadel, una histórica propiedad situada en Brignoles, en el departamento francés de Var, dentro de la conocida como Provenza Verde. La explotación ocupa alrededor de 172 hectáreas y tiene como edificio principal una antigua bastida provenzal del siglo XVIII. El conjunto incluye olivares, viñedos, zonas de bosque, jardines, un lago y otras instalaciones integradas en el paisaje rural de la región.
Allí, Clooney se comporta como un agricultor más. El propio actor explica que conduce el tractor de la finca mientras pasea a sus hijos, Ella y Alexander, y que participa personalmente en algunas de las tareas de mantenimiento de la propiedad.
La explotación cuenta, según la entrevista publicada por Esquire, con 1.200 olivos, además de una importante superficie dedicada al viñedo. La familia obtiene de estos árboles una producción de aceite de oliva destinada principalmente al consumo doméstico y a obsequios personales, manteniéndola alejada, al menos por ahora, de los grandes circuitos comerciales.
La escena está muy lejos de la imagen habitual de una estrella cinematográfica: Clooney subido a un tractor, recorriendo los olivares con sus hijos o trabajando junto a ellos para pintar y proteger una valla de la finca. No se trata únicamente de una afición estética o de una propiedad de recreo. El actor quiere que sus hijos conozcan el esfuerzo que existe detrás de las tareas cotidianas y crezcan en contacto con la tierra, alejados de la presión mediática y de las comparaciones propias del mundo de las celebridades.
Clooney ha explicado que una parte importante de su infancia también transcurrió en una granja. Aunque entonces no apreciaba especialmente aquel modo de vida, ahora reconoce su valor y considera que el entorno rural francés ofrece a sus hijos una existencia más tranquila, práctica y auténtica. En la finca colaboran en pequeños trabajos, comen con adultos, recogen sus platos y pasan menos tiempo frente a las pantallas.
George Clooney es uno de los actores, directores y productores más influyentes y versátiles de su generación. A lo largo de su carrera ha sabido combinar el atractivo comercial del último gran galán clásico de Hollywood con interpretaciones dramáticas, proyectos de autor y un marcado compromiso social y político.
Nacido el 6 de mayo de 1961, actualmente tiene 65 años, una edad que también permite establecer una curiosa comparación con el sector agrario europeo. Según Eurostat, el 33,2 % de los responsables de explotaciones agrícolas de la Unión Europea tiene 65 años o más, mientras que apenas el 11,9 % es menor de 40 años. Clooney se incorpora así, aunque de una forma ciertamente singular, a una generación de agricultores cuya edad pone de manifiesto uno de los principales retos del campo europeo: la falta de relevo generacional.
La historia deja además una pregunta abierta. No sabemos si el aceite de oliva producido en sus propios olivos tiene algo que ver con la apariencia del que ha sido considerado, mediante encuestas y proporciones matemáticas, uno de los hombres más atractivos del planeta.
Lo que sí sabemos es que, cuando se apagan las cámaras, George Clooney cambia los trajes de gala por la ropa de campo, se sube al tractor y disfruta de una vida familiar entre viñedos y olivos.
Un olivarero, sin duda, de auténtica película.
Fuente principal: revista Esquire, número de octubre/noviembre de 2025. Entrevista What’s Eating George Clooney?, realizada por Ryan D’Agostino y publicada el 6 de octubre de 2025.
